martes, 18 de abril de 2017

Vivir el acontecimiento

El próximo jueves 20 de abril, En Santiago de Compostela a las 19:00 en el EspacioUNE (Librería Gallaecia Liber, c/ Ramón Cabanillas,8) tendrá lugar el coloquio-presentación del libro de mi compañero y profesor del centro Abraham Rubín Álvarez: Vivir el acontecimiento. Aproximaciones desde el pensamiento contemporáneo. Un interesante recorrido filosófico en el que se aborda a pensadores contemporáneos fundamentales como Martin Heidegger, Jacques Derrida, Gilles Deleuze, Antonio Negri, Maurizio Lazzarato, Fredric Jameson y Slavoj Žižek. Charlaran con Abraham los siguientes pensadores y profesores: José Miguel Sagüillo Fernández, Luís García Soto y Ángel Pérez Fernández. No os lo perdáis.

miércoles, 5 de abril de 2017

¿Podrán los robots llegar a ser considerados personas?
La creación de los robots tenía un objetivo principal: hacernos la vida más fácil. Esto supondría sustituirnos en aquellos trabajos duros, físicos y peligrosos, que no queríamos realizar; ayudarnos a desarrollar tareas repetitivas de cálculo o de fabricación en procesos industriales. Su presencia en nuestra vida cotidiana es frecuente y lo será más en el futuro. Para lograr una apariencia más sofisticada, se planteó fabricarlos a nuestra imagen y semejanza. En un futuro no tan lejano, tendrán la capacidad de moverse, hablar y gesticular como nosotros. Sin embargo, desde el punto de vista de la filosofía ¿podemos definirlos en ese momento como personas?
En el ámbito de la biología, es una negación rotunda. Sus sistemas, su crecimiento, su composición, no se asemejan a un ser vivo. Los robots no cumplen ninguna de las características esenciales de un ser humano: nutrición, relación, reproducción. Desde el punto de vista de la variedad, para un mismo modelo, todas las réplicas de robot serán iguales, son modelos prediseñados por empresas.
Puede que la vida sea un concepto inexplicable y que no sepamos realmente como se originó. Véase en nuestro caso. En la filosofía surgen las preguntas reflexivas, probablemente más importantes en nuestra condición de personas: ¿qué somos?, ¿cuál es nuestro origen?, ¿Por qué estamos aquí?, ¿Qué debemos hacer? o ¿qué debemos esperar? Los robots no se plantean ninguna de estas cuestiones, sabemos exactamente que son, como se crearon y cuál es su función. Toda su actividad está planificada y siempre tendrá la misma rutina.
Ante la última cuestión, la inteligencia artificial se caracteriza, como su propio nombre indica, por no ser natural. De forma que fue programada mediante algoritmos para que, a partir de señales, tomar decisiones pautadas. Esta inteligencia les permite acatar sus funciones de manera más eficiente y más rápida que una persona pudiera hacerlo nunca. ¿Pero realmente son sólo su inteligencia y apariencia lo que les otorga directamente el valor de personas?
Cuando pensamos en la palabra humanidad o lo que significa ser persona, no nos centramos únicamente en la fisionomía o la capacidad  de lógica o de trabajo, sino en algo más complejo. Pensamos en nuestra conciencia, en nuestros sentimientos, como la solidaridad, la amabilidad, el cariño; en nuestra imaginación que está en nuestros sueños y otros valores tan importantes como la fe, la libertad, la moral, la ética o la responsabilidad. Estos factores nos hacen humanos, nos hacen personas.

Los robots no serán personas, serán máquinas creadas por personas. En todos los ámbitos, tanto biológico como psicológico, nuestras características nos hacen únicos.

Sexo y género en la construcción del yo

Somos seres sociales. Las personas pertenecemos a comunidades, sociedades o culturas. En el transcurso de nuestra infancia a la madurez aprendemos e interiorizamos los elementos socioculturales de nuestro entorno. Durante este proceso de adaptación, aprendemos a actuar y a pensar de acuerdo a las normas consensuadas de nuestra comunidad. En relación a este proceso de aprendizaje, me centraré en la construcción y visión que se adquiere de la categoría sexo y género.
Ya sea mediante el aprendizaje académico (escuela, instituto, universidad) o  informal (grupos de personas cercanas o medios de comunicación), interiorizamos los roles de las personas a nuestro alrededor y la perspectiva hacia ellos e incluso, de nosotros mismos. Entre los aspectos que más nos definen se encuentran el sexo y el género, dos clasificaciones que, erróneamente, se suelen clasificar como iguales.
El sexo es un término puramente biológico, es la descripción de nuestro organismo y cuerpo. Existen dos sexos: masculino y femenino, cada uno de ellos caracteriza el aspecto morfológico de una persona. Otra perspectiva ofrece la palabra género, el cual se refiere a un término psicológico únicamente humano, define nuestra identidad y cómo nos sentimos.
En la práctica, las denominaciones de sexo y género muestran diferentes enfoques. Aunque vivamos en el siglo XXI, nos encontramos todavía en una sociedad patriarcal. No importa que el movimiento feminista llegue cada vez más lejos, y asuma como objetivo la igualdad entre los sexos. Nuestra sociedad sigue siendo sexista, la lista de estereotipos asociadas al sexo es muy larga, desde la forma de ser,  la forma de actuar hasta la forma de vestir. Se reconoce desde la infancia que el color definirá al individuo, habitación rosa para la niña y azul para el niño, y se continúa con los juguetes, muñecas y casitas para niñas y coches y juguetes bélicos para niños.
Debido a esta desigualdad hay que cuestionar los géneros, no ser varonil o femenino, sino que no haya ejemplos,  que una mujer pueda ser estable, fuerte y llevar la ropa que quiera y que un hombre pueda ser sensible, tímido y ponerse los colores que él prefiera.
Esta crítica contra la desigualdad es la base del movimiento feminista desde hace más de un siglo, han logrado hasta la fecha resultados muy importantes, lo cual ha hecho que la vida hace 100 años para las mujeres en el mundo occidental haya mejorado enormemente. Sin embargo, no menciono este movimiento para resumir su lucha o lo que aún queda por hacer en los ámbitos laborales y sociales tanto en el mundo occidental como el oriental, sino que he notado que en los últimos tiempos, el término feminista se ha generalizado a una causa hipócrita. La razón de esta afirmación es que estos ciertos miembros feministas luchan con persistencia contra los estereotipos femeninos, pero los masculinos no. Tal vez sea causa de la ira contenida tras tantos siglos de ser las mujeres esclavas y siervas de los hombres, lo que lleva a estas feministas afirmar estereotipos como: son incapaces de hacer algo útil, son insensibles o nosotras somos más inteligentes o capaces. Esta hipocresía continúa en los ámbitos de los medios de comunicación, mientras critican a las compañías de vender el cuerpo femenino como un producto, parecen olvidarse de los hombres. Porque una mujer en lencería es sexista, pero que modelos masculinos tengan que estar sin camiseta no lo es.

En la construcción de una visión igualitaria para géneros hay que recordar que se trata de conseguir acabar con la desigualdad y no culpabilizar a todo un género. Todos somos iguales. Para eliminar los comportamientos machistas y sexistas, hay que asumir que como seres curiosos que somos, que no somos un conjunto de ficciones culturales normativas y además, todos, independientemente de cómo seamos, tenemos que tener las mismas oportunidades y derechos en el ámbito laboral, las mismas obligaciones en el ámbito familiar, y  la conciencia de tener la libertad de identificarse. Porque,  detrás de clasificar género masculino o femenino, todos somos personas.

domingo, 2 de abril de 2017

EDUCACIÓN Y CREATIVIDAD

Tras una excursión al centro educativo “O Pelouro” con la asignatura de "Obradoiro de Prensa" y dos charlas de "TedTalks" que vi recientemente, me surgen varias preguntas sobre el futuro de la educación.
Las charlas en cuestión están tituladas con los nombres en inglés "Do schools kill creativity?", ("¿La escuela mata la creatividad?"); y "How school makes kids less intelligent", ("Como la escuela hace a los niños menos inteligentes").
En la primera charla Sir Ken Robinson, un educador británico, habla sobre el modelo de sistema educativo que tenemos actualmente. Nos cuenta como todo niño nace lleno de creatividad, pero esta se pierde según avanza el paso del niño por el colegio e instituto. También nos cuenta como experiencias como el miedo a equivocarse hacen que se produzca una pérdida de creatividad; no se enseña a superar la equivocación. Este educador que investiga sobre la aplicación del teatro a la educación, narra la historia de una niña que creían que padecía de déficit de atención. La llevaron a un especialista que descubrió que no padecía esa enfermedad sino necesitaba el baile para expresarse y relacionarse. El especialista dijo que el mejor tratamiento sería inscribirla en una escuela de baile. Esta mujer es ahora multimillonaria y posee una propia compañía de baile. Muchos de estos casos se intentarían resolver dando medicación y tratando que se comporte igual que la mayoría de las chicas de su edad. También explica como nuestro sistema educativo ha deteriorado nuestras mentes como nosotros hemos deteriorado el planeta; por mera comodidad y sin pensar en el futuro.
En la segunda charla ,Eddy Zhong, creador de una compañía de tecnología con 16 años, nos cuenta la experiencia con la que se dio cuenta de que algo falla en el sistema educativo. Un día le invitaron a presentarse a un concurso de iniciativas de empresas. Tras ganarlo, estuvo dos años yendo a más concursos de este tipo y ganando casi todos ellos. Explica como la mayoría de competidores hacían una presentación o powerpoint para enseñar al jurado. En cambio ellos compraban materiales y presentaban su idea construida. También narra como en uno de esos concursos se les acerca un hombre y les sugiere convertir su proyecto en empresa. Un día, él y su grupo, deciden hacer una presentación en el auditorio de su instituto sobre el asunto en el que están trabajando y animar al resto a unirse a ellos. El resultado no fue muy bueno; nadie mostró interés e incluso se rieron de ellos por su ingenuidad de pensar que llegarían a algún lado. Una semana más tarde, hacen la misma presentación en la escuela de primaria, y para su sorpresa, todos los niños estaban ilusionados preguntando si podían comprar lo que ellos presentaban. Junto con Sir Ken Robinson ambos llegan a la misma conclusión: todo niño cree que si no se gradúa en la universidad y no tiene un buen trabajo, su vida no es exitosa; y a medida que un niño va subiendo de curso, va perdiendo creatividad. La educación tal como se aplica en la actualidad va encaminada a formar futuros universitarios.
En tercer lugar quería hablaros sobre O Pelouro, un lugar bastante relacionado con este tema. O Pelouro es un sitio centrado en el niño y que potencia la creatividad de este según entra por la puerta. Como dice Teresa, una de sus responsables, “en O Pelouro no existe el fracaso”. Este centro fue fundado hace casi 45 años y cada vez hay más sitios como este. O Pelouro es algo más especial, en el estudian chicos con alteraciones mentales como el autismo o el síndrome de Dawn junto con otros considerados “normales”. Según mi experiencia en este sitio, es un lugar brillante; todos los niños mostraban muchísimo interés en lo que trabajaban y disponían de un gran conocimiento sobre ello.

Me parece muy interesante, y coincide con una sensación que me rondaba desde hace tiempo: que alguien se preocupe por mejorar el sistema educativo, para que este no sea únicamente una carrera de obstáculos en la que hay que insistir hasta conseguir superarlos todos sin intentar descubrir y potenciar las habilidades de cada alumno. Seguimos con el mismo modelo educativo que en la actualidad genera miles de titulados que no encuentran trabajo. Creo que cada vez va a ser más necesaria la creatividad para integrarse en el mundo laboral y no ya no sirve tener sólo un título. Hay que tener en cuenta que no sabemos lo que va a pasar en la sociedad dentro de cinco años y en cambio las personas que nos estamos formando en la actualidad estaremos trabajando al menos hasta el año 2065. 

                                                                                                  Pablo de la Cruz González 1ºB

El alma de Carrero Blanco

Estos días, en 2017, 44 años después de la muerte de Carrero Blanco, parece que vuelve como un alma en pena para aterrarnos a todos. ¿Quien es este hombre que es TT en todas las redes? Nos suena de los libros de Historia pero, ¿por qué resuena ahora su nombre? Carrero Blanco fue figura de confianza de Franco y sucedió a éste en la última etapa de la dictadura franquista hasta su asesinato, llevado a cabo por ETA. Bien, ahora ya nos suenan más las cosas. Ahora que lo conocemos, ¿qué es lo que pasa con su nombre que tanto está gastando la prensa?

Tomemos como punto inicial la noticia publicada el 29 de marzo de 2017 en Verne, la página dedicada a explorar internet del diario El País, Tip y Coll no podrían hacer hoy este chiste sobre Carrero Blanco de 1984

Según esta noticia, nos encontramos en un contexto político-social en el que no está aceptado hacer un chiste sobre la muerte del segundo de abordo de Franco. ¿Por qué? Como cualquier chiste, a todo lector de 1984 le gustó reírse con el asesinato del hombre que prosiguió el que fue el peor período de la Historia de España. Porque después de todo lo que ha tenido que pasar, merece un poco de humor negro la situación. Una veinteañera que no comprende lo que ha tenido que pasar la sociedad española en la época del franquismo no puede hablar de ello. Y, ¿ésto lo dice la ley?, ¿o lo dicta la sociedad?, ¿o la ley se ajusta a la sociedad?

Si, entonces, en una sociedad en la que el franquismo y chistes relacionados con éste no se veneran porque, según dicen, "no nos puede hacer gracia (ahora) el asesinato de alguien por muy malo que haya sido"; ¿qué podemos decir de las víctimas del machismo, por ejemplo? El machismo es un problema más vetusto que Franco, al que se le ha estado buscando solución desde hace relativamente poco, y que, sin embargo, se tolera, se hacen chistes y el peso de la ley no tiene, valga la redundancia, ningún peso.

La transfobia ha llegado a su máximo esplendor con el polémico autobús de "Hazte Oír", pues bien, aquí me pregunto yo: si también critican a donde llegar con la libertad de expresión en cuanto al caso de Carrero Blanco en twitter, ¿el autobús de Hazte Oír no supera con creces el límite de la libertad de expresión?, todo ello por un simple acto de llamar la atención y desprestigiar a un colectivo grande a nivel mundial.

El contexto político-social de hoy en día permite hacer chistes machistas, permite que se sigan formando personas homófobas y tránsfobas y, sin embargo, no permite criticar de manera humorista el asesinato de uno de los hombres más malvados de la historia de hace 44 años. Tampoco podemos olvidar que se pretende juzgar a una persona por tweets de hace 5 años. ¿Todo ello por enaltecimiento del terrorismo? ¿Y el enaltecimiento del machismo, de la homofobia, y de todos los problemas sociales del siglo XXI dónde se juzgan?

La filosofía de la mente.

La filosofía de la mente es un ámbito de reflexión filosófica que se ocupa de cuestiones relativas a los procesos mentales y su relación con el cuerpo humano (en especial el cerebro).
De una forma u otra, el dualismo en la concepción del ser humano ha existido desde la filosofía clásica hasta mediados de los cincuenta del siglo pasado. A tenor del mismo, mente y cerebro, espíritu y materia, son categorías ontológicamente distintas e irreductibles entre sí. Debe su conceptualización moderna a René Descartes, quien distingue entre una sustancia corpórea y una sustancia espiritual. Richard Swinburne bracea aquí contra corriente. Se trata, sin duda, del mayor esfuerzo que conocemos sobre el asentamiento científico y filosófico de la tesis dualista. Expuesto con un rigor y una profundidad que impide una lectura apresurada, demanda del lector una formación por encima de la media. Defiende el dualismo de sustancias (la teoría de que los humanos constan de una parte corporal y otra espiritual o mental) y presenta un alegato en pro de la libertad (los humanos poseen cierta libertad de escoger entre opciones alternativas, con independencia de las causas que influyan en ellas).
A lo largo de los últimos veinte años, la irrupción de la neurociencia ha transformado nuestra forma de entender el aprendizaje, la toma de decisiones, el yo o las vinculaciones sociales. Ello ha obligado a la filosofía a replantearse, con nuevos enfoques y nuevas bases, temas capitales de su acervo conceptual, desde la mente hasta la responsabilidad moral pasando por el libre albedrío. Suele decirse, con acierto dispar, que ello ha corrido parejo con una retirada de la filosofía que habría venido cediendo espacios a las ciencias experimentales; en un principio a la cosmología, química, biología o física y, en fechas más cercanas a la genética, la neurología y la etología. En concreto, la mente, antaño territorio acotado de la filosofía y la psicología especulativa, habría pasado al ámbito neurocientífico.
                                                                                                         
                                                                                                           Alejandro Rodríguez  1ºB

sábado, 1 de abril de 2017

¿Qué es el amor?

Entre una charla que tuvimos en el instituto, una película de amor que vi ayer y con información buscada en Internet, empecé a pensar sobre la importancia del amor en nuestras vidas.

El amor es la inclinación del alma hacia una persona, cosa, objeto...
En la charla se habló de la mente y de la forma en la cual el amor influye en ella.
También busqué información en la que decía que filósofos como Nietzsche decían que recibimos señales que son interpretadas por nuestra cerebro.

Otros filósofos que comentaron sobre el amor fueron:
Platón que difería de las conclusiones de Arístoteles y reclamaba al amor de poseer por sus faltas y no por su voluntad.
Spinoza decía que el hombre ama porque le causa alegría y de que esta alegría viene de un estímulo exterior.

Algunas frases de estos filósofos sobre el amor fueron:
Platón: "La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco." 
Aristóteles: ''En la virtud se encuentra el poder de amar.''
Spinoza: ''El poder de librarnos del amor surge de dos modos: o por el conocimiento de una cosa mejor o por la experiencia de que la cosa amada, que antes fue tenida por grande y excelente, lleva consigo mucha desventura y desgracia "
Nietzsche: ''Siempre hay algo de locura en el amor. Pero también hay siempre una cierta razón en la locura."

Realmente no se sabe si el amor existe o no, esto depende de la idea que cada uno tenga de ello. Lo que si se sabe es que cada uno construye su idea del amor.

Fabiola González Viqueira 

jueves, 30 de marzo de 2017

Sexo y género en la construción del yo

SEXO Y GÉNERO EN LA CONSTUCCIÓN DEL YO


El yo humano se construye combinando las dimensiones natural y cultural. Sobre una base genética y biológica se fundamentan unos valores que se adquieren en el grupo social de referencia y que son transmitidos de generación en generación, y que son modificables.

La sexualidad es el conjunto de los fenómenos fisiológicos y psíquicos ligados al ejercicio de las funciones sexuales. Este ejercicio tiene sus bases biológicas en las distintas funciones que cumplen varones y mujeres en el proceso de reproducción. Ahora bien, entran en juego importantes factores culturales que modulan de muchas maneras la conducta sexual en sus manifestaciones. No solo intervienen en la motivación sexual humana los sentidos, el hipotálamo y los estados hormonales del organismo, junto a la presencia del estimulo erótico. También procesos imaginativos, afectivos y cognoscitivos superiores envuelven con sus contenidos y valores culturales todo el proceso de la atracción sexual y los comportamientos que esta atracción desencadena.

El impulso sexual y los comportamientos que están determinados por él se configuran de manera muy decisiva por el influjo de las costumbres y delas normas de la cultura en la que los individuos se han socializado.

Por ello lo masculino y lo femenino rebasa la cuestión de lo biológico/sexual y se convierte en una cuestión cultural o de género.

El género tradicionalmente viene construido culturalmente desde la supremacía del varón, esa superioridad histórica del hombre sobre la mujer se basa en una visión estereotipada de la mujer que le supone sólo capacidad emocional y sentimental, infravalorándola intelectualmente y por lo tanto incapacitándola para asumir poder. O sea, es una discriminación cultural y no biológica, que pretende discriminarla (construcción del género a partir de su sexualidad, naturaleza o biológica). El paradigma patriarcal hace que le otorgue a las mujeres las cargas de trabajo doméstico y el cuidado de las personas dependientes, en esta clasificación al hombre se le ve como una persona agresiva, dominante y poderosa y a la mujer como una persona con miedo, sumisa y débil. Esta jerarquía provoca la violencia de género, que conlleva a relaciones tóxicas que destruyen a los demás y a uno mismo.

Las películas, las revistas, los medios de comunicación, ...etc crean un estereotipo que nos influye desde que empezamos con el proceso de socialización, con el cual desde que se nace se empieza el aprendizaje.

En el vídeo "Vestido nuevo" de Sergi Pérez se refleja que aunque la sociedad de hoy en día dice que es muy moderna y que no tiene ningún tipo de prejuicio en cuanto a la sexualidad de las personas que no comparten esa idea. Que hoy en día un niño se vista de niña para ir al colegio y se pinte las uñas, va a ser motivo de burlas e insultos, entonces con esto ya vemos que no es cierto que las personas sean tolerantes como realmente creen. Ya que una cosa es la biología y otra como se siente esa biología. Otro ejemplo es el de Beatriz Preciado que era una mujer y ahora se viste como un hombre ya que lo masculino y lo femenino solo se percibe con el aspecto pero son los cromosomas los que dicen el género.

La idea que se defiende es que si tradicionalmente las mujeres eran educadas fomentando el sentimentalismo y el servilismo, ahora deben de ser educadas para fomentar en ellas la razón y las mismas capacidades que se les atribuyen a los varones. Con esto se dispondría de relaciones de igualdad, pero no solo con los mismos derechos sino que también tengan el mismo poder para dar forma a las normas y a los derechos. Y así que las mujeres pudieran tener presencia en los puestos de alta responsabilidad en la política, en las instituciones o en las empresas. Con esto no se busca abolir la diferencia sexual, sino de construir otro modelo ideal de ser humano que supere al tradicional.


                                                                                              Raquel Esther Querentes Hermida    1ºF


domingo, 26 de marzo de 2017

Células madre: ¿quiénes nos las proporcionan?

Aprovecho unas charlas impartidas  en la facultad de Medicina  hace una semana para reflexionar sobre un tema polémico: las celulas madre y el empleo de embriones para conseguirlas.
Como sabéis, se trata de unas celulas especiales que son capaces de hacer copias de sí mismas y, en unas determinadas condiciones, pueden dar lugar a cualquier tipo de celula. Gracias a estas particularidades, constituyen una gran ayuda para la medicina. Dentro de estas celulas hay dos grandes grupos segun procedan de células adultas o de embriones. Aquí es donde de comienza el gran dilema, pues para obtener estas últimas se necesitan destruir embriones humanos. Aunque se trate solo unos pocos procedentes de los que se descartan en las fecundaciones in vitro , ¿es esto moralmente ético? Se puede decir q estos embriones viven? Pueden ser considerados como cualquier otro ser humano? Para intentar resolver esto debemos revisar la definición de vida. A pesar de esta no puede ser fácilmente conceptualizada sí existen carcteristicas comunes a todos los seres vivos. Estas son:
-separación del medio externo
-metabolismo
-reproducción
Según este criterio podemos afirmar sin duda que los embriones viven. Ahora la gran cuestión es determinar si realmente vale la pena sacrificar miniindividuos humanos para el avance de la ciencia y, por consiguiente, de nuestra especie.

Si bien todavía no hemos llegado a un consenso,nos hallamos ante cuestiones que vale la pena plantearse pues todos en algún momento de nuestra existencia hemos sido un puñado de células

domingo, 19 de marzo de 2017

Yo, robot?

 "En el siglo XXI los humanos tendrán que convivir con la primera inteligencia artificial extraterrestre en la historia de la humanidad: los robots. Será un encuentro que provocará problemas de tipo ético, social y económico”.  - El Centro de Investigación Europeo de Robótica.

Pero, ¿Podemos confiar en una sociedad pacífica de robots y seres humanos? La convivencia se basa en compartir una ética que dirija nuestra conducta. Si bien es verdad que la ciencia avanza a velocidades astronómicas, ¿realmente creemos que la inteligencia artificial de un androide va a poder equipararse a la inteligencia humana? ¿Cómo podemos enseñar a un robot a respetar la ética? ¿Cómo puede distinguir entre lo que está bien o mal?

Isaac Asimov es un escritor estadounidense de origen ruso que cultivó el género de la ciencia-ficción y la divulgación científica. En uno de sus libros Yo, Robot fija las tres leyes de la robótica que consolidará más tarde en El segundo libro de robots. Su primer libro cuenta con una versión cinematográfica con el mismo nombre protagonizada por Will Smith y dirigida por Alex Proyas.

Estas leyes rigen el comportamiento en los diferentes conflictos que se presentan entre humanos y robots: 1· Un robot no debe dañar a un ser humano, o por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño. 2· Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto cuando estas órdenes están en oposición con la Primera Ley. 3· Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no esté en conflicto con la Primera o Segunda leyes.

Los dilemas éticos que presenta la inteligencia artificial los hemos visto reflejados en libros como los de Isaac Asimov y en otros muchos del género de ciencia-ficción así como en pelis Yo, robot que es la versión cinematográfica protagonizada por Will Smith y dirigida por Alex Proyas del primer libro mencionado o la saga Terminator.

En mi opinión existe un barrera infranqueable que separa a los humanos de los robots; la capacidad de empatizar, tu puedes inculcarle a un robot una ética o unas normas sociales pero nunca podrá “ponerse en el lugar del otro”; la conciencia, un robot nunca se arrepentirá de algo a no ser que le hayas inyectado lo contrario; la capacidad de relativizar, siguiendo las leyes propuestas por Asimov si existe una disyuntiva en que se ve obligado a sacrificar a una persona no sabrán reaccionar.

Marta Grech Santi
Paula Rodriguez Gonzalez